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Archivo para la Categoría "biblia"

El Desierto que habrá que cruzar

20 abril 2010 Deja un comentario

¿Es verdad que se vive sobre la tierra?
No para siempre en la tierra: sólo un poco aquí
aunque sea jade se quiebra,
aunque sea oro se rompe,
aunque sea plumaje de quetzal se desgarra,
no para siempre en la tierra: sólo un poco aquí.

Nezahualcóyotl

¿Dónde se esparcirá el polvo de nuestros huesos?

Ha cruzado dos montañas para llegar.
Las lombrices hincharon su panza,
se recuesta sobre el petate de la tristeza,
o hubo tortilla para calentar en el comal.

Es un niño.
a cruzado un cerro para llegar.
Se levanta de madrugada,
trepa al tren el cansancio que transporta su desvelo.
Cae y maltrecho vuelve a trepar.

Escucha un alarido lejos,
la bestia de acero molió una pierna,
quizá una mano,
tal vez un cerebro.

¿Dónde se esparcirá, texoxoctli, piedra del corazón nuestro?

Es una niña.
Ha cruzado vientos helados para llegar.
Ojos perversos persiguen su cuerpo,
mastica el amasijo de mareos y hambre,
la ropa queda hecha jirones,
la membrana llora el dolor derramando sangre.

Ha atravesado entre cuchillos de pedernal,
cortantes guijarros de río,
izcuintli acompaña en el destino,
pero no llega a Tonacuahtitlán,
a su tranquilidad.

¿Dónde se esparcirá, texoxoctli, piedra del corazón nuestro?
Han cruzado montes para llegar. Siembran, desyerban, cosechan,
desfallecen sus cuerpos fatigados a la sombra del árbol muerto,
les taladran un billete verde en la mano,
la castigan con la esclavitud laboral,
o confinan a la barraca de concreto.

Han atravesado el terrible camino,
cruzaron entre lagartijas, culebras, estandartes y desiertos
y no llegan a Mictlán, a su serenidad,
no al lugar de las flores y el agua que todo reverdece,
no a acompañar al cenit las hebras de fuego del sol,
no al árbol de los senos derramando leche.

Chichihualcuahtli, ¿dónde está tu ambrosía?
Han franqueado el terrible camino,
y no está tu miel al final de la travesía.

Cacao, cempazuchitl, frutas,
jarrón de agua, huautli, copal.

Maíz, calabaza, chile,
ocote, petate, incienso,
ayuden a nuestros pasos a sobrevivir las dunas del desierto.

¿Dónde se esparcirá, texoxoctli, piedra del corazón nuestro?
No temo a la travesía hacia Mictlán,
pues más arriesgado el camino de la exclusión,
más azarosa la vereda del desarraigo,
huellas que quedan sobre el lodo,
como una lamentación a la soledad,
como un suspiro que asfixia bajo el polvo.

Via: homohominisacrares

Destructores Humanos

12 abril 2010 Deja un comentario

Parece que la prioridad de algunos humanos, antes que construir, sea destruir. Al menos, ese ha sido el resultado de las sucesivas oleadas constructoras y destructoras que nos han dominado. Todos los grandes constructores del saber humano, han tenido algún sucesor empeñado en borrar su obra de la faz de la Tierra. Sobre todo, los destructores de inspiración celeste, no descansan. Creen que su obligada misión es poner freno al saber. ¡Triste tarea¡

Una gran parte de quienes se presentan como titulares de creencias, no buscan adeptos, de creencias similares, sino creyentes incondicionales de sus propios méritos. Esclavos en cuerpo y alma. No quieren la evolución del obediente, sino su involución incondicional. La obediencia debida. Por encima de toda lógica. Es lo más preciado por quien pretende ejercer la propiedad incondicional de sus creyentes.

Procurando que, los méritos sumados de todos los adeptos, sean considerados la suma del mérito individual de su dirigente. ¡Así se construyen gigantes imposibles!

Quien no tiene libertad de acción o decisión, deja de ser un individuo, para convertirse en un ente accesorio de otro. Quien, además, para hacer valer sus órdenes, asocia la autoridad civil, de su situación de mando, con la prepotencia de situaciones moralmente enaltecidas, abusando del poder de la costumbre como arma de prepotencia, crea la obligación, en el supeditado, de conducirse como servidor del enaltecido.

Cuando la sencillez es la esencia de la vida feliz, qué ganas tiene la gente de condicionarse la existencia, viviendo en un continuo enrevesamiento de conceptos.

La Biblia fue escrita por cientos de hombres diferentes, cada uno en su época, a lo largo de siglos. Cada cual reflejó la versión de la verdad que albergaba en su cerebro. No siempre coincidente con el resto. Pero, esa versión de la verdad, que nació en ellos libremente, pretenden imponerla a quienes no tuvieron la dicha de comunicarse directamente con el Señor del Universo. Ahí empieza la violencia, porque la fe se percibe, no se recibe por decreto. Quien tenga una fe inculcada, siempre dudará. Y está en su derecho, como humano, de someter a reflexión lo que otro humano le comunica, para que lo cumpla. La verdad propia, impuesta a los demás, no puede originar más que violencia. La fuerza nunca es pacífica. La verdad de uno no tiene que ser la verdad de todos. Contra soberbia, aceptación del diferente, tolerancia y humildad. Nadie tiene derecho a la exclusividad del pensamiento humano. Siempre hay distintas facetas de la misma verdad, que la hacen parecer diferente. Aun cuando sea el mismo objeto, iluminado desde distintos ángulos.

Via: Religiones, una visión escéptica

Categorías:biblia, etica, religion Etiquetas: , , ,
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